Ricardo Fornells (1895–1950), un veterano sindicalista al servicio del franquismo.

Ser Histórico

La vida de este prestigioso militante anarcosindicalista es un caso bien documentado de colaboracionismo con el bando ganador de la Guerra de España. Este vidriero y maestro de escuela, exiliado en Francia en 1939, fue uno de los organizadores de una trama de repatriación para todos aquellos que, para evitar las duras condiciones de vida enlos campos de concentración franceses que les había “acogido”, estaban dispuestos a integrarse en la Organización Sindical franquista.

UNA VIDA DE LUCHA

Ricardo Fornells Francesch (Barcelona, 1895–1950) era hijo de Raimunda y de Miguel. Tuvo la suerte de poder estudiar y cursar algunos años de Magisterio. Inteligente y buen orador, en 1914-1915 destacaba ya como prolífico publicista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Por aquel entonces sustituyó a Jaime Aragó como maestro y secretario del Sindicato de La Pobla de Cérvoles (Lleida), tareas que lo llevaron a la cárcel.

En agosto de…

Ver la entrada original 3.740 palabras más

Anuncios

Ángel Mª de Lera (1912 – 1984)

Ángel María de Lera, Baides (Guadalajara), 7.V.1912 – Madrid, 23.VII.1984. Novelista.

con su padre

Con su padre.

La infancia y adolescencia de Ángel María de Lera se encadenan entre los sucesivos destinos de su padre, médico rural. Al año de su nacimiento en Baides, la familia se trasladó a la provincia de Ciudad Real, donde transcurrió su infancia, hasta los ocho años, y después a Lanciego (Álava). Ingresó en el seminario menor de Vitoria a los doce años, pero una crisis religiosa le llevó a abandonarlo a los dieciocho. Además, la muerte del padre en 1927, víctima de una epidemia de gripe, supuso una tremenda conmoción para la familia, que sólo consiguió remontar las penurias económicas cuando a la madre le concedieron una administración de loterías en La Línea de la Concepción (Cádiz). Allí Ángel finalizó el bachillerato y en 1932 inició la carrera de Derecho, interrumpida por el estallido de la Guerra Civil.

seminario r

En el seminario

En Andalucía se inició su preocupación política. Seducido por la ideología del marxismo y el anarquismo, su actividad se concretó cuando, en 1935, conoció a Ángel Pestaña y colaboró como secretario en la organización en Andalucía del recién fundado Partido Sindicalista. En las elecciones de febrero de 1936, obtuvo la única acta de diputado* que consiguió el partido, aunque cedió el escaño a Ángel Pestaña.

Tras el estallido de la Guerra Civil, Lera debió huir. Como comisario de Guerra, recorrió todos los frentes del conflicto. La muerte de su guía político, Ángel Pestaña, en diciembre de 1937, precipitó su pesimismo ante el derrumbamiento de la España republicana.

Se refugió en Madrid, donde fue detenido y condenado a muerte, para después ser conmutada su pena por la de treinta años de prisión. En 1944 obtuvo una efímera libertad provisional, seguida de un nuevo juicio y al fin el indulto cuando contaba treinta y cinco años.

Su vida se reinició en Madrid, donde transcurrió a partir de entonces. Las dificultades económicas de su familia, que iba a depender de él para el sustento, le llevaron a aceptar sucesivos trabajos como listero en la construcción, redactor de fascículos mercantiles, escritor de encargo, hasta recalar como contable en una fábrica de licores, donde permaneció durante años. En 1950 se casó con María Luisa de Menés y tuvieron dos hijos.

Fue entonces cuando Lera comenzó su actividad como escritor, sentida como una necesidad vital de expresar mediante la escritura su conciencia dolorida y nihilista de la existencia del ser humano, fruto de su propia experiencia. Hacia 1955 comenzó la redacción de su primera novela, Los olvidados. En 1956, Los clarines del miedo fue finalista del Premio Nadal. A partir de entonces, comenzó una ininterrumpida carrera como novelista y recibió, entre otros, el Premio Planeta en 1967 por Las últimas banderas, una novela sobre la guerra desde el bando de los perdedores. Sus obras fueron alabadas por la crítica, traducidas a otros idiomas, adaptadas al cine y recibieron el favor mayoritario del público. Son novelas realistas, de contenido social y reflexión existencial. Al tiempo que las novelas, Lera practicó también la escritura de reportajes periodísticos en ABC, después reunidos en libro, de ensayos, y de guiones cinematográficos. Tras el final del franquismo, recuperó públicamente la fidelidad, ya matizada por los años, a un ideario político silenciado durante años por miedo, y publicó ensayos como Ángel Pestaña. Retrato de un anarquista (1978) y La masonería que vuelve (1980). Entre sus últimas actividades, al margen de la escritura, hay que citar su defensa de los derechos del escritor, con la fundación, en 1971, de la Mutualidad de Escritores de Libros, y en 1977 de la Asociación Colegial de Escritores de España. Tras su muerte, a los setenta y dos años, su obra ha quedado como memoria dolorida de la guerra y la posguerra españolas.

Obras de ~: Los olvidados, Madrid, Aguilar, 1957 (ed., est. prelim. y notas de A. Castro Díez, Madrid, Castalia, 2004); Los clarines del miedo, Barcelona, Destino, 1958 (ed., est. prelim. y notas de R. W. Hatton, Waltham, Massachusetts, Ginn and Company, 1971); La boda, Barcelona, Destino, 1959; Bochorno, Madrid, Aguilar, 1960;Trampa, Madrid, Aguilar, 1962; Hemos perdido el sol, Madrid, Aguilar, 1963; Tierra para morir (Y las cien casas no se abrirán ya nunca), Madrid, Aguilar, 1964; Con la maleta al hombro (notas de una excursión por Alemania),Madrid, Editora Nacional, 1965; Por los caminos de la medicina rural, Salamanca, Imprenta Graficesa, 1966; Las últimas banderas, Barcelona, Planeta, 1967; Los fanáticos, Barcelona, Linosa, 1969; Mi viaje alrededor de la locura, Barcelona, Planeta, 1972; Se vende un hombre, Barcelona, Planeta, 1973; Los que perdimos, Barcelona, Planeta, 1974; Diálogos sobre la violencia, Barcelona, Plaza y Janés, 1974; Carta abierta a un fanático, Madrid, Ediciones 99, 1975; La noche sin riberas, Barcelona, Argos, 1976; Oscuro amanecer, Barcelona, Argos, 1977; Ángel Pestaña. Retrato de un anarquista, Barcelona, Argos, 1978; El hombre que volvió del paraíso, Barcelona, Planeta, 1979; La masonería que vuelve, Barcelona, Planeta, 1980; Secuestro en Puerta de Hierro, Barcelona, Planeta, 1982; Con ellos llegó la paz, Barcelona, Planeta, 1984.

Bibl.: A. R. de las Heras, Ángel María de Lera, Madrid, Ediciones y Publicaciones Españolas, 1971; E. L. Leeder, El desarraigo en las novelas de Ángel María de Lera, Miami, Ediciones Universal, 1978; R. Hernández, Ángel María de Lera, Madrid, Ministerio de Cultura, 1981; M. S. Listerman, Ángel María de Lera, Boston, Twayne Publishers, 1982; E. L. Leeder, “Dimensión existencial en la narrativa de Lera”, en J. Villegas (ed.), Actas Irvine 92. Asociación Internacional de Hispanistas IV. Encuentros y desencuentros de culturas: siglos xix y xx, Irvine, Universidad de California, 1994, págs. 194-201; M. Bertrand de Muñoz, “Dos novelas de los momentos finales de la guerra civil en Madrid: Campo del moro de Max Aub y Las últimas banderas de Ángel María de Lera”, en C. Alonso (ed.), Actas del Congreso Internacional Max Aub y el laberinto español, vol. I, Valencia, Ayuntamiento, 1996, págs. 471-480; J. Gilabert, “Tiempo y sensibilidad histórica en Las últimas banderas de Ángel María de Lera”, en España Contemporánea, 2, IX (1996), págs. 41-54.

Asunción Castro Díez

Texto extraído de Real Academia de la Historia: http://dbe.rah.es/biografias/12007/angel-maria-de-lera

* Es cierto que de Lera cedió su candidatura por Cádiz  en las elecciones de febrero de 1936, pero quien se presentó fue finalmente Pestaña, que obtuvo cerca del 60% del total de votos.

Foto de portada: Comisario de Guerra.

Memoria de Valentín de Pedro

HERALDO DE MADRID

Aníbal Salazar Anglada*

En 1916 llegaba a España, procedente de la Argentina, un joven poeta y periodista llamado Valentín de Pedro, lleno de entusiasmos y con hambre de fama. Había nacido en la provincia de Tucumán, al noroeste del país, en 1896. Sus padres, oriundos de España ―su padre originario de la provincia de Burgos y su madre nacida en la provincia de Soria―, habían llegado al país del Plata con aquellas oleadas de inmigrantes que tuvieron lugar en el último tercio del siglo XIX, junto a italianos, rusos y armenios que arribaban por centenares de los barcos (de ahí el dicho popular: “Los mexicanos descienden de los aztecas; los peruanos de los incas; y los argentinos… de los barcos”). Ese encuentro con la madre patria que se cumple en Valentín de Pedro constituye no en vano uno de los tópicos del fin de siglo, toda vez que se diluye…

Ver la entrada original 993 palabras más

Los otros republicanos: el capitán Cuerda (1901-1939)

Ser Histórico

Carlos Cuerda Gutiérrez, militar y abogado[1]. Nace en Torrubia del Campo (Cuenca) en 1901. Ingresa en la Academia de Infantería de Toledo en 1916[2] y diez años más tarde ya es capitán. Masón, pertenece a la Logia Fe y Democracia nº 22, dependiente de la Gran Logia Española, en la cual también encontramos a Pedro Vallina (CNT) o a Justo Feria (Partido Republicano Democrático Federal)[3].

   Agitador durante las huelgas de 1930 en Sevilla. Proclamada la Segunda República el 14 de abril de 1931, los acontecimientos de aquella misma noche culminan al día siguiente con el asalto a la cárcel sevillana del Pópulo, en que doscientos once presos políticos y comunes son liberados. Entre ellos está el socialista Cuerda, quien capitaneaba el Regimiento de Infantería de Granada al ser encarceladoLos manifestantes, adueñándose del centro de la ciudad, lo pasean en hombros por…

Ver la entrada original 1.839 palabras más

José Sánchez Requena (1899-1946)

   José Sánchez Requena (Utiel, 1899 – Valencia, 1946), trabajador de los altos hornos del Puerto de Sagunto y militante de la CNT. En plena II República fue  uno de los fundadores de la Agrupación valenciana del Partido Sindicalista (PS) de Ángel Pestaña. Durante la Guerra Civil ocupó diversos cargos tanto en la ciudad como en la provincia de Valencia. Partidario del golpe de Casado, en los últimos días de la contienda se trasladó a Madrid para ocupar la secretaría del Consejo Nacional de Defensa. Condenado a muerte,  encarcelado y liberado poco antes de morir, su nombre aparece mezclado en unas supuestas relaciones con falangistas adeptos al franquismo con el fin de lograr su colaboración y la de otros sindicalistas con la Organización Sindical del régimen.

 

De su infancia nada se conoce. A finales de 1919 llegó al puerto de La Coruña a bordo del vapor Venezuela procedente de Cuba, de donde se le expulsó junto a otros españoles por considerarlo pernicioso para el orden por el Gobierno de la República.[0]  De vuelta a Utiel, es probable que aquel joven alto y corpulento acudiera al Puerto de Sagunto en busca de empleo en la naciente industria de la Compañía Siderúrgica del Mediterráneo (CSM), cuyo primer horno alto se instaló allí en 1923.

 

Volvemos a encontrar su nombre a raíz de la grave crisis económica de comienzos de los años 30, que afectó también a la siderurgia saguntina. Fue tal la gravedad del asunto, que fue necesario buscar la mediación de las autoridades de Madrid en las negociaciones entre empresa, obreros y Ayuntamiento de Sagunto. Y así, en 1933, Sánchez Requena presidió la Comisión de empleados y obreros de la CSM que viajó a la capital de la República.[1]

El sindicato mayoritario en la zona era la CNT, por entonces dividida por las discrepancias entre una mayoría de los obreros siderúrgicos que mantuvieron una posición radical-faísta y los moderados del Centro Sindicalista, entre los cuales estaba Sánchez Requena. De hecho un año antes, en 1932, la mayoría de los cenetistas había boicoteado una conferencia que iba a dar Ángel Pestaña, líder treintista[2], con ocasión de su estancia en el Puerto.[3]

Como dato curioso, la primera Agrupación del PS que se formará en la provincia de Valencia será, junto con la de la capital, la del Puerto de Sagunto[4]. Estamos ya a comienzos de 1935.

En la campaña de las elecciones generales de febrero de 1936, adscrito el PS a la coalición del Front d’Esquerres (Frente Popular), mitineó en actos por el Levante peninsular.[5] Tras su triunfo, decretada la suplantación de concejales gubernativos del bienio negro, el PS logró representación en los Ayuntamientos de Valencia y Puerto de Sagunto. A nivel provincial, Sánchez Requena fue designado por el PS para formar parte de la Comisión Gestora de la Diputación.

Comenzados la Guerra Civil y el proceso revolucionario, se incorporó al Comité Ejecutivo Popular en Valencia capital y representó a su partido en la Gestora de la Diputación de Valencia como delegado de Justicia y Orden público. Desde comienzos de agosto, se planteó la necesidad de reorganizar la justicia popular (tribunales populares y Juzgados de urgencia) y emprendió una profunda reforma en toda el área, comenzando por el cese de funcionarios, entre ellos el Inspector General de Prisiones y varios magistrados.[6] También fue Gobernador civil interino de Valencia.[7]

Dentro de su partido, formó parte del grupo de militantes sindicalistas que durante aquellas semanas llevó a cabo una intensa campaña de propaganda por Levante: Ángel Pestaña, Prudencio Caja, José Sanchís, Vicente Lliso, Fernando Vela, Francesc Fenollar, Francisco F. Lucas, Ángel Mª de Lera y Elvira Boluda.

thumbnail_srequena

Orador en mitin multitudinario del Frente Popular. Mestalla, Valencia, 24-8-1936.

 

En los primeros días de 1937, creado el nuevo Consejo Provincial, fue nombrado consejero de Justicia. Solicitó entonces la cesión de competencias al Ministro García Oliver, pero le fue denegada. Asimismo,  participó en el Consejo Municipal de Valencia.

Delegado por la ciudad de Valencia al Pleno provincial del PS celebrado los días 27 y 28 de febrero de 1937, fue elegido Presidente del Comité provincial. Era un momento de expansión del partido: la Agrupación local de Valencia sumaba más de un millar de afiliados de un total de 3600 representados de 25 localidades.[8] En junio entró a integrar el Comité nacional del PS en calidad de Secretario de Propaganda.

 

En la madrugada del 26 de noviembre de 1937, el coche en que viajaba desde Barcelona a Valencia sufrió un extraño accidente a la altura de Benicásim: un disparo de un guardia de control de carreteras entró por la parte de atrás del vehículo y atravesó el cráneo de su acompañante y camarada Fernando Vela, matándolo en el acto. Posiblemente se tratara de un atentado; durante aquellas semanas el ambiente se enrareció en extremo en la zona republicana; Sánchez Requena acababa de ser destituido de su puesto al frente de la delegación del ministerio de Justicia, relacionado con la expulsión del POUM del Frente Popular unas semanas antes, acusado de encabezar una conspiración.[9]

thumbnail_comité nacional PS

Comité nacional del PS en noviembre de 1937 (de frente, a la izquierda). Poco después fue elegido Secretario General del PS.

A comienzos de 1939 se marchó al frente:

Hasta ahora que han llamado a mi quinta, consideré que yo tenía autoridad para desempeñar mi cargo, recibiendo en mi despacho visitas de deudos o allegados de combatientes de mi partido para darles la respuesta que procediera en cada caso. De ahora en adelante ¿con qué autoridad podría hacerlo y resolver sus problemas cuando otros hombres de mi edad y aún mayores, en cumplimiento de la llamada de la Patria han tenido que abandonar sus hogares para ir a ocupar un puesto en las trincheras? […]

Por esto, simplemente lo he hecho, y creo que es tan natural que debiera ser natural en sí, que no hubiera de darse importancia alguna, como yo tampoco se la doy.[10]
En marzo de 1939, durante el golpe de Casado contra el gobierno de Negrín,  Sánchez Requena fue nombrado –a propuesta de Miaja- Comisario general de Policía de Valencia y su provincia. El día 14 se trasladó a Madrid para tomar posesión de la subsecretaría de la Presidencia del Consejo Nacional de Defensa[11], órgano que debía encargarse de negociar la paz con los facciosos. Wenceslao Carrillo, socialista –padre de Santiago Carrillo- y compañero de Sánchez Requena en el Consejo de Defensa, escribió de él que por entonces era “persona grata a los nacionalistas”.[12]

Y es que nuestro protagonista había sido modelo de rectitud y sentido humano; contrario a los excesos del comienzo de la guerra, ayudó a muchos detenidos que se encontraban bajo la amenaza de una muerte arbitraria y sin posibilidad alguna de defensa. Fue él, según José Rodríguez Olozábal, a la sazón Presidente de la Audiencia Territorial de Valencia, quien más decididamente contribuyó a parar los desmanes del Tribunal de la Sangre en Valencia[13], y no Juan García Oliver, como éste presume en sus memorias[14]. Sonadas fueron también las discusiones al respecto con José Pellicer, dirigente de la Columna de Hierro.

García Oliver destila antipatía hacia su figura, llamándolo “sindicalista jacobino, oscilando siempre entre los «tribunales de sangre» y los abrazos con los falangistas[15] dentro de un contexto en que critica a los militantes cenetistas valencianos en general por haber contribuido con su “revolucionarismo sui generis”,  a mantener las contradicciones  del treintismo que resistieron el empuje de la doctrina activista del anarquismo “faísta” barcelonés.

Cuenta Rodríguez Olozábal que la primera vista de la Audiencia de Valencia fue contra un padre y su hijo de condición derechista, y que el comité del pueblo de éstos decidió ir a Valencia a por ellos para darles el paseo. No querían “justicia burguesa”. Las gestiones telefónicas de Olozábal con este comité para impedir tal hecho no tuvieron ningún resultado hasta que Sánchez Requena tomó el teléfono:

[…] La conferencia telefónica se prolongaba mucho. Sánchez Requena adoptaba, en unos momentos, el tono persuasivo del camarada político y, en otros, el tono enérgico del dirigente, hasta que al fin lo vi agigantarse moralmente al decir con voz serena y firme resolución: “Si también vosotros os subleváis habrá que trataros como enemigos. Venid si os da la gana, pero si os acercáis a la cárcel tened la seguridad que no regresaréis al pueblo” Y colgó el teléfono.
No vinieron.

El padre fue condenado a muerte y el hijo a prisión.

Pero gracias a la celebración de aquel primer juicio, se había dado un paso importantísimo para el restablecimiento del orden, un paso que con el tiempo, permitiría salvar muchas vidas y que, por el momento, había permitido salvar la vida de un muchacho de dieciocho años. [16]

 

Detenido en Alicante al final de la contienda, fue condenado a muerte, pena conmutada más tarde por la de prisión. Ya en libertad, en 1945, algunos autores lo vinculan con el recién creado Partido Laborista[17] [18], organización favorable a la colaboración con la Organización Sindical franquista, heredera de un Partido Sindicalista que se montó en Cataluña recién finalizada la Guerra Civil que, salvo el nombre, poco tuvo que ver con el creado por Ángel Pestaña. Con el ex cenetista Eliseo Melis a la cabeza del pseudo PS[19], sus miembros, entre los  que se encontraban unos pocos  militantes del PS originario (Ricard Fornells, José Marín, Celso Vallejo y Pere Corrons), optaron por la colaborar con el régimen con el fin de salir de prisión o, simplemente, para evitar las duras condiciones de vida tanto en España como en  los campos de concentración franceses que les habían acogido al concluir la guerra de España. Los hubo que destacaron, tristemente, por ser confidentes de la policía.

Pero hay algo extraño en todo esto; a diferencia de Fornells y compañía, que habían regresado del exilio francés a las pocas semanas de concluir la guerra amparándose en la famosa declaración de Franco que aseguraba que nada debían temer quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre[20], y que habían sido expulsados por colaboracionismo por el Presidente en el exilio del PS[21], Marín Civera, Sánchez Requena en 1945 continuaba afiliado al partido. De hecho, seguía enviando colaboraciones a los pocos números que se editaron en Francia de El Sindicalista, diario vocero del PS. Su primer número, fechado en febrero de 1945, publicó la nota de las expulsiones referidas.[22]

Sea cierta o no su vinculación con el régimen en los últimos meses de su vida, a buen seguro contribuyó a enturbiar el asunto las declaraciones del falangista Luis G. Santa Marina a favor de Joan Peiró en el consejo de guerra sumarísimo 1156-V, que condenó a muerte al sindicalista catalán. Dijo que había sido testigo de los contactos promovidos en 1934 por José Antonio Primo de Rivera y Julio Ruiz de Alda con Ángel Pestaña…

de cara a fusionar el Partido Sindicalista con Falange Española, cuyas conversaciones y proyectos de fusión fracasaron por incompetencia, ambición e intransigencia manifiesta de Ángel Pestaña contra el deseo y voluntad de sus correligionarios Peiró, Fornells y Sánchez Requena. [23]

 

Declaración que, aun siendo una muestra de buena voluntad para salvar su vida, es completamente falsa. Pero esto ya es otra historia.

Sánchez Requena murió en Valencia en noviembre de 1946.

Discurso de Pestaña

Escribiendo, anotando, durante un discurso de Ángel Pestaña

 

Desciende su palabra de la altura
con el ímpetu enorme del torrente:
Rápida lumbrarada de vidente
Rosada luz de la conciencia oscura…

¡Y cómo se agiganta su figura
cuando, con seco verbo contundente
hace brotar del caos del presente
la constructiva sociedad futura!

Es el Hombre en el hombre: Es el Poeta,
cuya estrofa nos tiembla en el oído
como en el blanco tiembla la saeta…

Ancha y bella la forma, no barroca:
Vivo manantial, el contenido:
¡La palabra esculpida en una roca![24]

 

Bibliografía:

Carrillo, W. (1945): El último episodio de la Guerra Civil española. Secretaría de publicaciones de las Juventudes Socialistas de España, Toulouse.
García Oliver, J. (1978): El eco de los pasos. Ruedo Ibérico, París

Herrerín López, Á. (2004): La CNT durante el franquismo. Clandestinidad y exilio (1939-1975). Siglo XXI, Madrid.
Íñiguez, M. (2008): Enciclopedia histórica del anarquismo español, Vol. II. Asociación Issac Puente, Vitoria.

Navarro Navarro, J. (2000): Diccionari biogràfic del moviment obrer als Països Catalans; Martínez de SAS, Mª Teresa y Pagès Blanch , Pelai (coord.); Ed. Abadia de Montserrat, Barcelona.

Pons Prades, E. (1974): Un soldado de la República. (Itinerario ibérico de un joven revolucionario.) Ed. G. del Toro, Madrid.

Rodríguez Olozábal, J. (1996): La administración de justicia en la Guerra Civil. Institució Alfons el Magnànim, Valencia

Santos Santos, M.C (2003): Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”; Editorial Académica Española, Saarbrücken (Alemania).

Téllez, A. (1972): La guerrilla urbana en España: Sabaté. Belibaste, París

Webgrafía:

Balcells, A.: “El consejo de guerra contra el dirigente cenetista catalán Joan Peiró en 1942. Un caso representativo y a la vez singular.” Revista Hispania Nova nº 2 (2001-2002).

Hebenstreit, Maria: “Desde la movilización revolucionaria hasta el “colaboracionismo”. Auge y caído del anarcosindicalismo en la siderurgia del Puerto de Sagunto (1930-1958)”; en X Congreso de Historia Contemporánea Santander, 16-17 de Septiembre 2010; p. 9 (consultado online el 18-10-2017).

Marhuenda, Á. G. (2017): “Vela, sindicalista emérito (1923-1937) [IX]”; en Dossier dedicado a Fernando Vela (consultado el 16-10-2017).

Rufián Melancólico: “Desafectos, derrotistas, quintacolumnistas y demás ralea”; en https://laverdadofende.blog (consultado el 16-10-2017).

 

Notas:
[0] “Deportados de Cuba”; en Eco de Santiago, 22-12-1919, Santiago de Compostela; p. 1.
[1] Navarro, Buenaventura (2008): La memoria necesaria. La historia de Puerto Sagunto, Vol. II. Puerto de Sagunto, Martínez Impresores; p. 200. Extraído de Hebenstreit, Maria (2010): Desde la movilización revolucionaria hasta el “colaboracionismo”. Auge y caído del anarcosindicalismo en la siderurgia del Puerto de Sagunto (1930-1958); en X Congreso de Historia Contemporánea Santander, 16-17 de Septiembre 201; p. 9 (consultado online el 18-10-2017.)
[2] Escisión en la CNT entre los partidarios de la revolución por la vía insurreccional ante una República tibia en lo social y contundente en materia de orden público, y los que preferían contemporizar con el nuevo régimen con el fin de preparar mejor a las masas de trabajadores,  mediante la educación y el ejemplo, para el cambio revolucionario. Toma su nombre del Manifiesto de los Treinta, firmado por Pestaña, Joan Peiró y 28 compañeros más, y publicado en la prensa en agosto de 1931.
[3] Navarro, Buenaventura (2008): La memoria necesaria…; Op. cit.;  p. 270.
[4] Partido Sindicalista (s/f): Actas del Pleno provincial celebrado los días 27 y 28 de Febrero de 1937. Ed. Guerri Colectivizada, Valencia; p. 10. Instituto Internacional de Historia Social (IISG), Ámsterdam: Sp 702 – Sp 715, Bro 153/8.
[5] “Mitin izquierdista en Almansa”; en Heraldo de Madrid, 11-2-1936, Madrid; p.4.
[6] Marhuenda, Á. G. (2017): “Vela, sindicalista emérito (1923-1937”; en Dossier dedicado a Fernando Vela, alacantobrer.wordpress.com (consultado el 17-10-2017).
[7] “Desde Levante. Dos conferencias”; en ABC, 27-9-1936, Madrid; p. 9.
[8] Partido Sindicalista (s/f): Actas… Op. Cit.; p. 11.
[9] Marhuenda, Á. G. (2017): “Vela, sindicalista emérito…”; Op. cit.
[10] “La conducta ejemplar del secretario general del Partido Sindicalista”; en La Libertad, 2-2-1939, Madrid; p. 2.
[11] “El nuevo subsecretario de la Presidencia del Consejo Nacional de Defensa sala para Madrid”; en La Libertad, 14-3-1939, Madrid; p. 2.
[12] Carrillo, W. (1945): El último episodio de la Guerra Civil española. Secretaría de publicaciones de las Juventudes Socialistas de España, Toulouse; p. 14.
[13] Rodríguez Olozábal, J. (1996): La administración de justicia en la Guerra Civil. Institució Alfons el Magnànim, Valencia; pp. 43-45.
[14] García Oliver, J. (1978): El eco de los pasos. Ruedo Ibérico, París; p. 347.
[15] Íbidem; p. 203.
[16] Rodríguez Olozábal, J. (1996): La administración… Op. Cit.; p. 45.
[17] Téllez, A. (1972): La guerrilla urbana en España: Sabaté. Belibaste, París; p. 43.
También Íñiguez, M. (2008): Enciclopedia histórica del anarquismo español, Vol. II. Asociación Issac Puente, Vitoria; p. 1569. Sin embargo, este último, en otro lugar, duda sobre lo que afirma: “…parece ser que su primer sostenedor [del Partido Laborista] fue Sánchez Requena” (p.1284).
[18] El Partido Laborista (1944-1947), organización favorable a la colaboración con la Organización Sindical franquista, fue una creación de algunos miembros del régimen, como el falangista Girón de Velasco,  para atraer a su Organización Sindical a antiguos militantes cenetistas y de otras organizaciones obreristas.
[19] Herrerín López, Á. (2004): La CNT durante el franquismo. Clandestinidad y exilio (1939-1975). Siglo XXI, Madrid; p. 27.
[20] Pons Prades, E. (1974): Un soldado de la República. (Itinerario ibérico de un joven revolucionario.) Ed. G. del Toro, Madrid; pp. 345-346.
[21] Santos Santos, M.C (2003): Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”; Editorial Académica Española, Saarbrücken, Alemania; p. 508.
[22] Ibídem.
[23] Sumarísimo 1156; folio 135. Extraído de Balcells, A.: “El consejo de guerra contra el dirigente cenetista catalán Joan Peiró en 1942. Un caso representativo y a la vez singular.” Revista Hispania Nova nº 2 (2001-2002).
[24] Soneto del poeta Pedro Luis de Gálvez dedicado a Sánchez Requena, amigo y compañero de partido.

Agrupación local de Zaragoza (1935-1939)

Como en tantos otros lugares de tradición anarquista y anarcosindicalista, el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña encontró su espacio político en Zaragoza; consiguió representación en las elecciones generales de febrero de 1936 y ocupó una concejalía en el Ayuntamiento.

     Hasta hace poco tiempo no se ha interpretado de forma acertada la creación, en la capital aragonesa, del partido libertario fundado por Ángel Pestaña en 1934. Prevalecía la visión del historiador y politólogo Antonio Elorza, válida sólo para los  primeros meses, para quien su implantación había sido muy reducida y la escasa militancia había quedado desorganizada a causa de los sucesos revolucionarios de octubre de ese mismo año. Pero los últimos trabajos* de investigación demuestran que la fundación de la Agrupación local aconteció unos meses más tarde, ya en 1935, y que logró abundante militancia. Además, el PS estuvo representado en el Ayto. de Zaragoza desde la victoria del Frente Popular, en febrero de 1936, hasta el golpe militar del 18 de julio de 1936.

Entre los militantes del sector más posibilista de la CNT –los ya escindidos treintistas, contrarios “a la Revolución cada ocho días”–, hubo quienes decidieron ir más allá y entrar en el proyecto político del pestañismo. Optaron así por la vía del sindicalismo político para llegar al comunismo libertario. La nueva estrategia, contraria a los principios ácratas que hasta entonces habían seguido, consistió en colaborar con el movimiento obrero dotándolo de un partido político que, sin inmiscuirse en la labor de los Sindicatos, trabajara con ellos manteniendo su autonomía (Pestaña era un firme defensor del apoliticismo dentro de la CNT, lo que incluía también mantenerla libre de las influencias anarquistas de la FAI) En definitiva, se trataba de facilitar la lucha obrera desde arriba, ocupando un espacio que hasta entonces había puesto trabas al desarrollo revolucionario del sindicalismo. El nuevo partido planteará una organización socioeconómica inmediatamente postrevolucionaria a partir de los municipios, las cooperativas y los sindicatos, planteando la necesidad de una etapa de transición a la nueva sociedad.

angel-pestana-mitinen-la-plaza-de-toros-de-zaragoza-1931

Ángel Pestaña, mitin en la plaza de toros de Zaragoza, 1931

A comienzos de enero de 1935 comienzan los contactos entre militantes para formar la Agrupación local de Zaragoza. Se reúnen con Pestaña, en el café Salduba de la Plaza de España –entonces de La Constitución–, Valeriano San Agustín y Dámaso Infante Díaz. El día 12 se nombra una Comisión organizadora, en la que participan, entre otros, Casimiro Asensio y Amor Laborda. Finalmente, el 10 de marzo queda constituido el PS en la ciudad, en un acto al que asisten 150 afiliados. Es elegido Presidente Nicolás Grasa Millán, quien años antes había dirigido, con Dámaso Infante, la ocupación de los talleres Escoriaza. Faustino Vallejo  es nombrado Secretario. Además de formar la Junta local, los asistentes acuerdan, entre otras cosas, realizar un acto pro-amnistía de presos con fines electorales.

Unos meses después, en julio, en una reunión acontecida en casa de Nicolás Grasa –calle Arias 36, 1º dcha.–, Dámaso Infante se incorpora a la Junta como Vocal, sumándose a los tres ya existentes: Pascual Vázquez Arracó, Valeriano San Agustín y Antonio López Pérez. Leopoldo Navarro Arenas sustituirá a Francisco Infantes, primer Tesorero. Además, se crea una comisión de cuentas integrada por Amor Laborda y el compañero La Calle.

En las elecciones generales de febrero de 1936, a las que se presentan los sindicalistas de Pestaña en la coalición del Frente Popular, el abogado de la CNT Benito Pabón es elegido diputado en la lista del PS –como independiente– en la circunscripción de Zaragoza. Obtiene 44.545 votos, quedando sólo por detrás del ganador, Mariano Joven Hernández (IR). Quizá aún está afiliado al Partido Republicano Democrático Federal de Eduardo Barriobero, partido que había participado conjuntamente con el PS en numerosos actos desde el verano de 1935. De hecho, el PS se planteó fusionarse con los federales, opción que finalmente fue descartada en votación de su Asamblea. En octubre, durante la revolución social española, Pabón participará en la formación del Consejo de Aragón, siendo su Secretario General y su jurista principal, autor de los estatutos y disposiciones que crearán su marco legal.

Tras el triunfo de las izquierdas el 16 de febrero, se restituye el consistorio suspendido por el gobierno radical-cedista tras los hechos de octubre de 1934. De él formaba parte Mariano Serra Valero, entonces miembro del PSOE, que al ser repuesto como concejal lo hace en representación del Partido Sindicalista.

x1888-_serra_valero_mariano-jpg-pagespeed-ic-dy9h76cic3

Mariano Serra

En marzo de 1936, Casimiro Asensio ocupa el cargo de Secretario de la Junta local  y se crea la figura de Vicesecretario, que será asignada a Ramón Bernal Gutiérrez.  El Contador será Fernando Lapeña Sánchez. Y los cuatro vocales pasarán a ser nueve: (por orden) Amor Laborda Esteban, Ramón Hernández Lebez, Ramón Franco Jimeno, Pascual Vázquez Arracó, Miguel Grima Royo, Pablo Garrido Garrido, Manuel Viscasillas García, Faustino Vallejo García y Francisco Infantes Díaz.

Prueba de la fuerza e implantación del PS en la capital, según la hipótesis defendida por la doctora Mª Cruz Santos, es que el 1 de septiembre de 1939, concluida la guerra, en una reunión que tiene lugar en el café Bemar de la ciudad –calle Carmen, 9– se reconstituye la Junta del Partido. Se mantendrán Nicolás Grasa como Presidente y Faustino Vallejo como Secretario. El Vicesecretario será José Lorez Uche. Leopoldo Navarro Arenas ejercerá de nuevo de Tesorero; y Agustín Arrechina Balaguer será el Contador. Como vocales se nombrarán antiguos cargos: Dámaso Infante, Valeriano San Agustín, Antonio López, Pascual Vázquez, Mariano Jarque y Francisco Alvina Añañas.

Quizá la fecha no sea correcta o quizá el documento haga mención a los integrantes del último Comité local antes de estallar el conflicto, ya que parece poco probable que los militantes allí reunidos no supieran que la represión por parte de los facciosos había hecho estragos entre sus hombres:

– Valeriano San Agustín, asesinado el 19-8-1936. Tenía 52 años. Residía en calle Coso, 198.

– Dámaso Infante, fusilado en Zaragoza  el 29-8-1936. Tenía 36 años. Residía en calle Carmen, 51.

– Casimiro Asensio, fusilado en Zaragoza el 27-9-1936. Tenía 32 años. Residía en calle Casta Álvarez, 2.

– Mariano Serra, detenido en los primeros días de la sublevación y fusilado en Zaragoza el 23-12-1936. Tenía 51 años.

– Etcétera.

En su memoria, y en la de otros tantos extraños reformistas llenos de plomo, olvidados entre los olvidados.

Nota:

* Me refiero a las investigaciones de historiadores como Santos Julià, Julián Casanova, Herminio Lafoz Rabaza, etc.

Bibliografía utilizada:

– Íñiguez, Miguel (2008):  Enciclopedia histórica del anarquismo español; Asociación Issac Puente, Vitoria.

– Santos Santos, María Cruz (2012):  Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”; Editorial Académica Española, Alemania.
También  han sido de utilidad los siguientes enlaces:

–   https://www.facebook.com/colectivoangelpestanha

–   http://www.liberadosdelolvido.org