Un bulo que se resiste a morir

Por Jesús Aller | 10/06/2020 | Fuente: rebelión.org

Un día de febrero de 1934, dos hombres, acompañados de algunos amigos, acuden a la cita que han concertado en el café Glaciar del barrio gótico de Barcelona.

Uno de ellos es Ángel Pestaña, anarcosindicalista curtido en mil luchas sociales que acaba de ser expulsado de la CNT y acaricia el proyecto de formar un partido político; las disensiones internas lo han apartado de la confederación sindical que ha sido la gran pasión de su vida y de la que fue elegido secretario general en un par de ocasiones. El otro hombre es José Antonio Primo de Rivera, el carismático jefe del fascismo español. Es él quien ha solicitado la reunión y pretende más que nada sondear la posibilidad de adornar su partido recién fundado, Falange Española, con lo que éste más precisa: una figura proletaria de lustre y renombre…

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Francisco Caminero Rodríguez

La primera noticia que encontramos de él es que en junio de 1930 estaba asociado a la recién creada Liga Nacional Laica, organización pro derecho de cada persona a tener y exteriorizar sus ideas en materia religiosa y sus derivaciones (la muerte, los cementerios y otros aspectos de la vida que monopolizaba la Iglesia).

De la CNT. Miembro de la Junta de Defensa de Madrid, creada por el general Miaja en sustitución del gobierno durante el asedio de las tropas sublevadas a la capital.

Francisco Caminero (primero por la izquierda) en la Junta de Defensa de Madrid, junto a Santiago Carrillo (centro, con gafas), Miaja (5º drcha) y el cenetista Amor Nuño (3º drcha), entre otros.

Francisco Caminero ya había representado al Partido Sindicalista (en adelante PS) en el Comité de funcionarios del Frente Popular, creado a comienzos de septiembre del 36. También fue miembro de la Junta de Defensa consultiva formada ese mismo mes por Largo Caballero, y junto al representante de Izquierda Republicana, permaneció en la de Miaja como delegado del partido encargado del área de Evacuación.

En noviembre figura inscrito en el 2º Batallón del Noveno Regimiento de milicias (Ángel Pestaña).

Poco después, a comienzos de diciembre, pasará a encargarse de la Consejería de Servicios del Frente, cuyos cometidos más importantes serán la recuperación de bienes en casas abandonadas y los servicios postales. En mayo de 1937 es Capitán del Ejército y Jefe del Departamento de la Zona Batida de Madrid.

Francisco Caminero (izqda) con Enrique Capdevila y Antonio Perxés Costa (sentado drcha)

Ingresó en Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) en junio de 1938, avalado por la CNT.

Autor de Revisión de programas. ¿Qué es la democracia? ¿Qué es la política? Introducción al Plan Constructivo de la Revolución Española (Madrid: Rivadeneyra, 1938), conferencia leída el 11 de julio de 1938 en la sede del PS.

Fuentes: 

– Centro Documental de la Memoria Histórica, DNSD-SECRETARIA,FICHERO,9, de C0033993 a C0034000.

– Montagut, Eduardo,”El manifiesto de la Liga Nacional Laica de 1930″, laicismo.org, 13-6-2018. Disponible en https://laicismo.org/el-manifiesto-de-la-liga-nacional-laica-de-1930/ (consulta: 10-5-2020).

El Liberal, 3-9-1936, Madrid.

Mundo Gráfico 3-2-1937, Madrid.

–  La Libertad, 20-10-1937, Madrid.

Edmundo González Acebal (1897-1988)

Edmundo González Acebal (Gijón, 23 de noviembre de 1897 – Madrid, 10 de enero de 1988), escritor, periodista y crítico taurino. Estudió la carrera de Náutica en el gijonés Instituto Jovellanos alcanzando el título de piloto de la Marina Mercante en Cartagena (Murcia), profesión que abandonará más tarde.

Aparece inscrito en el Centro Republicano de Gijón. Posiblemente, masón. A comienzos de abril de abril de 1931 participa en la campaña electoral para las municipales dando mítines republicanos por diversas localidades asturianas (Llanes…).

En verano de 1932 lo encontramos en Madrid, donde participa como orador en actos del Partido Izquierda Radical Socialista, cuyas juventudes presidirá. Durante 1933 serán frecuentes sus conferencias en el Ateneo Republicano Radical Socialista de la Prosperidad, y a final de año empieza a colaborar en el diario republicano madrileño La Tierra. Sus actividades como orador y periodista se mantendrán hasta 1936, ya como vicesecretario del partido.

Tras el golpe de Estado de julio de 1936 se afilió al Partido Sindicalista. Formó parte del Comité Local del partido en Madrid, dando numerosas conferencias y participando en actos y mítines. Y colaboró en El Sindicalista, vocero nacional de dicha formación.

El 20 de noviembre de 1936 ingresó en las milicias confederales, y en diciembre aparece en la nómina del 2º Batallón de la Región Centro. También se adhirió a Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) y al Socorro Rojo Internacional (SRI).

Acude al Pleno del Comité Nacional ampliado de regionales de junio de 1937, en Valencia, en representación de Castilla. Secretario político en 1937, y Secretario General del Comité Local de Madrid del PS en el verano de 1938, convertido ya en Comité Regional con jurisdicción también sobre Guadalajara, Toledo, Cuenca y Ciudad Real.

Homenaje a Pestaña en el Teatro Fuencarral de Madrid, febrero de 1938. Interviene la actriz Carmen Seco. Detrás, en segunda fila, de izquierda a derecha: José García Pradas, Edmundo González Acebal, José Robusté, Eduardo Paz Samper (?) y Antonio Perxés Costa.



Al terminar la guerra fue encausado. Se dedicó años más tarde al periodismo y a la literatura, colaborando en la prensa española, portuguesa e iberoamericana. Especializado en temas taurinos, escribió muchos artículos y ensayos, al tiempo que pronunciaba conferencias por toda España. Fue presidente del Club Taurino Madrileño y fundador y primer presidente de la Asociación de Clubes Taurinos. En 1962 organizó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el Primer Congreso Internacional Taurino y unas Alforjas de la Poesía en el Teatro Lara de la misma capital dedicadas a la Edad de Oro del Toreo, seguidas de un gran banquete en el Retiro, presidido por Juan Belmonte, Rafael el Gallo y Vicente Pastor. Además, fue subdirector de la revista Venezuela Taurina y de Fiesta Brava, programa de la televisión venezolana.

Entre sus obras destacan las tituladas: El pase natural : origen, evolución, crítica (1956); Grandeza y servidumbre de la crítica taurina (1956); Gloria y desventura de Valencia en el toreo (1958); Bombita y Machaquito. Una época del toreo (1958); Joselito y Belmonte. La Edad de Oro del Toreo (1961); llo y Romero. Reflexiones sobre los estilos del toreo (1962); Reglamento taurino comentado (1967).



Fuentes:
– Centro Documental de la Memoria Histórica, DNSD, SECRETARIA, FICHERO, 27, G0214898, G0214899,G0214900 y G0214902.

La Libertad, Madrid. – La Tierra, Madrid. –  La Voz, Madrid. – El Pueblo, Valencia. – ABC, Madrid.


– Oviedo Enciclopedia, disponible en  http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Edmundo_Gonz%C3%A1lez_Acebal (consulta: 26-10-2019).

Acebal durante la presentación de su libro Bombita y Machaquíto, editado en 1959 por  Ediciones Los de José y Juan. Por entonces era presidente de la Peña taurina José y Juan.

Ricardo Baroja y Nessi

Ricardo Baroja Nessi (Minas de Ríotinto, Huelva, 12 de enero de 1871 – Vera de Bidasoa, Navarra, 19 de diciembre de 1953) fue un pintor, actor y escritor español, hermano del novelista Pío Baroja. Destacó como aguafuertista y grabador.

No es este el lugar para repetir su biografía ni de repasar su actividad artístico-literaria (clickar su nombre). Nos limitaremos, pues, a hacer un breve repaso de su trayectoria política, la de un republicano que, como tantos otros, se fue acercando al anarquismo.

Ricardo Baroja en el Museo San Telmo de San Sebastián, en 1938. Fuente: Wikipedia.

A comienzos del siglo XX parece ser que se relacionó en la bohemia con militantes y simpatizantes libertarios, entre ellos Mateo Morral, cuyo cadáver tomaría como modelo para uno de sus aguafuertes. En 1912 consta su afiliación en Madrid al Partido Republicano Radical de Alejadro Lerroux, siendo elegido Vicepresidente primero del Distrito de Palacio. Dicha vinculación se alagará hasta los primeros tiempos de la II República, momento en que, tras renunciar a su puesto de Secretario de Exposiciones de Bellas Artes, se presenta a las elecciones generales de junio de 1931 en la “Candidatura del Pueblo” junto a otros republicanos de extrema izquierda: Ramón Franco, José Verdes Montenegro, José Martí, Pablo Rada, Rodrigo Soriano, Ramón Calamanzano, Sixta Carrasco y Felipe Sánchez Román, Rosa Martín de Antonio, Alberto Vayo y María Zambrano. Ya a finales de la Dictadura de Primo de Rivera, en París, se había relacionado con elementos relacionados con los intentos revolucionarios de Jaca y Cuatro Vientos, quienes le proporcionaron propaganda y una ametralladora para pasar a España.

En los años de la II República fue habitual su colaboración en el periódico republicano madrileño La Tierra, donde el 31 de mayo de 1931 ya publicó la carta de dimisión como Secretario de Exposiciones de Bellas Artes. Al año siguiente comenzó a escribir la serie “De buena fe” en El Imparcial, desde donde lanza severas críticas contra la República y los hombres del régimen, entre ellos su otrora amigo Manuel Azaña.

En agosto de 1933 retornó e intensificó su colaboración en La Tierra a través de la columna “Ventana abierta”, la cual duraría un año (110 textos). Se va impregnando entonces de las ideas de su director, Cánovas Cervantes, curiosa mezcla de republicanismo radical, anarquismo y esencialismo ibérico; tanto es así, que Baroja se presenta en la capital a las elecciones de noviembre de 1933 en la candidatura conjunta de La Tierra y el Partido Social Ibérico, pequeña formación de corte anarquizante, escisión del Partido Social Revolucionario de José Antonio Balbontín, que se presentó en Sevilla y Madrid. Lo interesante de esta organización es que ya propuso el municipalismo político y la sindicalización de la producción como formas de organización del cambio revolucionario.

No en vano, muchos de sus militantes entrarán más tarde en el Partido Sindicalista de Pestaña. Baroja hará lo propio tras un breve paso por el partido republicano de Diego Martínez Barrio, de nuevo siguiendo la orientación de La Tierra. Así, el 23 de mayo de 1935, Baroja debía dar una conferencia en el local del Partido Sindicalista en Madrid ( c./ Isabel la Católica 17, entresuelo ), pero finalmente fue suspendida por la Dirección General de Seguridad. A mediados de junio pudo llevarse a cabo con la asistencia de 54 personas. Y en septiembre de ese mismo año acude en Madrid a un acto de presentación de El Sindicalista, vocero del PS, donde encontramos artículos suyos.

No obstante, no formó parte de los cuadros del partido ni encontramos su nombre en ningún pleno. Después del golpe de julio de 1936 se refugió en “Itzea”, la casa de los Baroja en Vera de Bidasoa, comenzando un período en que tuvo que afrontar pintando el problema diario de la supervivencia.

Bibliografía


– Barona Martínez, Carlos: “Ricardo Baroja en La Tierra: una política anarquista (1931-1935)”, en Ruiz Carnicer, M.A. y Frías Corredor, C. [coords.] (2001): Nuevas tendencias historiográficas e historia local en España: actas del II Congreso de Historia Local de Aragón (Huesca, 7 al 9 de julio de 1999). Disponible en https://issuu.com/diputacionprovincialdehuesca/docs/tendencias_historiogr_ficas (consulta: 1-5-2020).

– Caro Baroja, Pío: “Ricardo Baroja Nessi”, portal de la Real Academia de la Historia. disponible en http://dbe.rah.es/biografias/7910/ricardo-baroja-nessi (consulta: 1-5-2020).

– García de Juan, Miguel Ángel: “Ricardo Baroja, El Imparcial y el debate del Estatuto de Cataluña de 1932”, Sancho el sabio: Revista de cultura e investigación vasca, Nº 39, 2016, pp. 91-116. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5748521 (consulta: 1-5-2020).


– Santos Santos, María Cruz (2012): Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”. Stuttgart: Editorial Académica Española.

Hemeroteca digital BNE


La Libertad, Madrid, 25.5.1935.

La Revista Blanca, Madrid, 14.6.1935 

– El Heraldo 25.9.1935.

Pedro Corrons Cortés

Fuente: El Pueblo, Valencia, 1937.

Ferroviario de la CNT (? – Barcelona 1942). Representante de la Sección ferroviaria de Barcelona en el Congreso ferroviario de Madrid el 16 de agosto de 1932; del Comité de Relaciones de Ferroviarios en el Congreso Regional de Trabajadores de Catalunya celebrado en marzo de 1933 en Barcelona; y de los ferroviarios en el Congreso extraordinario de la FNIF en Madrid, en julio de 1933.

Siguiendo a Ricard Fornells, se afilia al Partido Sindicalista. Llegó a ser su Secretario General, elegido en el Pleno Regional de septiembre de 1937. Y el 31 de octubre de 1938 fue nombrado miembro del Comité Ejecutivo del PS.

Según el testimonio de Eduard Pons Prades, durante la huida de miles de personas
en dirección a la frontera francesa, tras la caída de Cataluña, lo encontramos entre algunos destacados militantes de la Agrupación de Barcelona (Ricard Fornells, José Marín y Celso Vallejo) que pretendían desligarse de los compromisos con el Frente Popular y quedarse en España acogiéndose a la proclama del general Franco que aseguraba que nada debían temer quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre.

Estos militantes reacios a abandonar España fueron los mismos que meses después abandonaron los campos de concentración franceses arrastrando con ellos a tres centenares de exiliados para regresar y colaborar con la Organización Sindical franquista. Así se puede leer en el anexo de un documento firmado en Francia por Fornells en diciembre de 1940, mediante el cual delegaba en Corrons las gestiones oportunas para llevar a cabo la repatriación de sus “amigos y antiguos correligionarios” (Paz, 2001, p.60). Éstos aparecen divididos en cuatro categorías: entrados en España, desaparecidos, para repatriar y expulsados por indisciplina; y constan cuatro direcciones para contactar con ellos en Barcelona y unas cuantas más para Perpiñán y Sabadell. Una de las de la Ciudad Condal es la del domicilio de Fornells, el segundo piso de la calle Wad Ras.

Corrons fue avisado por compañeros de que la red de repatriación era una patraña. Aun así, confió en Fornells y regresó a Cataluña a comprobar lo que sucedía. Pasó la frontera con un pasaporte emitido por el consulado español en Perpiñán, pese a lo cual fue arrestado nada más llegar en la Estación de Francia por la policía y encerrado en los sótanos de la Jefatura de Policía de Barcelona. Murió al poco tiempo, en la cárcel, a causa de una tuberculosis avanzada.



Fuentes:

– Íñiguez, Miguel (2008):  Enciclopedia histórica del anarquismo español. Asociación Issac Puente, Vitoria.

– Paz, Abel (2001): CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo.


– Pons Prades, Eduardo (1974): Un soldado de la República. (Itinerario ibérico de un joven revolucionario.) Madrid: G. del Toro.


– Romero Martín, Juanjo: “Pere Corrons”, en Martínez de SAS, Mª Teresa y Pagès Blanch , Pelai [coords.] (2000), Diccionari biogràfic del moviment obrer als Països Catalans. Edicions de l’ Abadia de Montserrat, Barcelona, .


http://www.estelnegre.org/documents/martinezespinosa/collectivitzacions.pdf

La Vanguardia, 7.IX.1937

La Libertad, 1.X.1938.

La construcción de una mentira histórica

Ser Histórico

El historiador mallorquín Sergio Giménez acaba de publicar la que es su primera obra “Ángel Pestaña, falangista. Anatomía de una mentira histórica”.

Giménez, experimentado investigador, lleva varios años picando piedra en el mundo de los márgenes de la Historia. Se mueve como pez en el agua entre las heterodoxias del anarcosindicalismo. Ha estudiado meticulosamente la vida y obra de personajes próximos al anarcosindicalismo como Benito Pabón, José Sánchez Requena,  Ricardo Fornells o el propio Ángel Pestaña. Ha estudiado la presencia del fascismo en España, los quintacolumnistas en la CNT y es un gran estudioso del pestañismo.

Este libro forma parte de la historia de los desposeídos, de la que algunos pretenden confundir con una “historia militante”, hipocresía de aquellos que pretenden defender su historia oficial y apartar a ésta de la reconstrucción de nuestro pasado. Es un libro honesto y riguroso.

También pretende romper una lanza en favor de uno…

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Ángel Pestaña: ¿falangista? [La Linterna de Diógenes]

Ser Histórico

SPOILER: Pestaña no tuvo nada que ver con el falangismo

Junto con el historiador Sergio Giménez, autor de Ángel Pestaña, falangista. Anatomía de una mentira histórica (Piedra Papel Libros), recorremos la figura de este relojero sindicalista, figura prominente de la CNT.

Nos introduciremos en el Partido Sindicalista, en la reunión que tuvo con José Antonio Primo de Rivera. Las razones de Falange para intentar atraerle a sus filas, los mitos y mentiras construidos durante el franquismo alrededor de su figura…

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Disponible online ‘Marín Civera y Luis Abad. En pos de un nuevo humanismo’(2018), de Ricardo Tejada.

La fundación Banco Santander, editora del trabajo y poseedora de los derechos de autor, ha liberado recientemente este trabajo biobibliográfico de uno de los grandes olvidados del anarcosindicalismo y del sindicalismo político.

Se puede encontrar en pdf en el siguiente enlace https://www.fundacionbancosantander.com/es/en-pos-de-un-nuevo-humanismo-prosa-escogida

Ricardo Tejada (San Sebastián, 1965) es profesor de Civilización de España moderna y contemporánea en la Universidad de Le Mans (Francia) e investigador del hispanismo filosófico y el exilio. Ha publicado libros como De una sensibilidad por venir. Ensayos de estética contemporánea (2008), la edición crítica de los Escritos sobre Ortega de Maria Zambrano (2011, Trotta) o Briznas del tiempo (2014, Endymion).

En este trabajo, Tejada recoge algunos de los numerosos artículos que Civera publicó en la prensa en los años republicanos y en el exilio, así como su trilogía de ensayos del exilio Presencia del hombre (1947), Rebelión del hombre (1948) y El hombre, visto por los grandes hombres (1956). Sin embargo, lo más interesante, en nuestra opinión, es la magistral introducción biobibliográfica, para cuya elaboración el autor contactó con los descendientes de Civera en México y tuvo acceso a su archivo familiar.

Marín Civera Martínez (1900-1975), durante su exilio en México.

“La casita blanca”, primer texto original de Ángel Pestaña

El 19 de mayo de 1910 ya encontramos su primer artículo de prensa, aparecido en el semanario anarquista Tierra y Libertad y titulado “El comunismo entre los mormones”; sin embargo, este texto no es sino la transcripción de otro aparecido en francés en el diario Le Cri d’ Alger (Santos, 2012).

La casita blanca” también fue escrito desde Argel, donde residió el berciano desde 1909 hasta 1914. Apareció en Pro-Patria, semanario español de unión franco-española y alianza latina, dirigido por Francisco de Asís Cabrera, un militar alicantino veterano de la Guerra de Cuba, y cuyo nombre evoca una organización irredentista italiana paralela. Desconocemos cómo Pestaña llegó a publicar el texto y no volvió a colaborar más con dicha publicación.

Fuente: https://gallica.bnf.fr

LA CASITA BLANCA

Después de haber concluido mi trabajo cotidiano, salí de mi casa en busca de oxígeno para mis pulmones y entretenimiento de mis pensamientos.

Me encaminé hacia la Villa. Durante mi camino, ni las carcajadas sonoras de las mozas que pasaban por mi lado, ni el continuo ir y venir de las gentes de negocios, marchando con rapidez acelerada, ni el chasquido que produce el látigo del carretero cuando arrea, ni el incesante tran tran de los tranvías eléctricos, podían sustraer de mi mente el pensamiento que la ocupó todo el día. todo esto pasaba por mi lado o ante mi vista sin que yo le prestara atención, molestándome en vez de distraerme.

Después de haber cruzado algunas calles, apareció ante mi vista el puerto y en su bocana un vapor que majestuoso avanzaba con rumbo al punto de su amarre. Sobre cubierta todo era agitación; el Capitán, desde el puente, daba órdenes que los marineros ejecutaban con rapidez; los pasajeros hablaban con animación, los unos recordando su anterior estancia en Argel, los otros elogiando el panorama que presenta la Villa y sus alrededores, admiración que produce a los que llegan a esta capital africana, en la que tanto sufrió el inmortal Cervantes.

Todo esto, aunque me llamó la atención, no logró despejar mi cerebro, no obstante su atractivo, y dirigí mis ojos hacia el horizonte, hacia la inmensa llanura de agua, pues era ella, sólo ella, la que me separa del terruño que me vio nacer; ella la que me separa de aquella blanca casita, en la que mi idolatrada madre arrulló los primeros sueños de mi infancia y por la que tanto suspiro.

Me parece que fue ayer cuando mi padre nos dijo: “No hay más remedio, hijos míos: es necesario abandonarlo todo, las necesidades obligan; grande es el amor que tengo a estos árboles que me dieron sombra cuando en los momentos de reposo os tenía en mis brazos después de regresar del campo. Siempre suspiraré por ti, ¡oh, pequeña y blanca casita de mis amores!, cuando en país extranjero vengan las horas de melancolía y me acuerde de los plácidos días pasados bajo tu techo; pero es necesario… es necesario…”. Y un raudal de lágrimas inundaba las tostadas y ya arrugadas mejillas de aquel pobre campesino; pero no había más remedio que abandonarlo todo… ¡No lo había!

Aquellas palabras, aquel llanto lo tengo grabado en mi memoria con carácteres imborrables, y aquel amor al terruño, a la casita blanca, lo tengo en mi corazón. Nada han podido hacer por extinguirlo los años de ausencia forzosa, lo siento en mí y en vez de disminuir con el tiempo, se desarrolla en mi alma con una pasión asombrosa.

¡Oh, amor al terruño! ¡Oh, recuerdo grato de mi casita blanca!

Ángel Pestaña,

Argel y julio de 1910.

Pro-Patria, núm. 4, 7 de julio de 1910, pp. 13-14. Disponible en: https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k6337390c/f13.item.r=%C3%A1ngel%20pesta%C3%B1a.zoom (consulta: 22-2-2020).

Bibliografía:

VILAR, Juan Bautista (1989), Los españoles en la Argelia francesa (1830-1914). Murcia: Universidad, Centro de Estudios Históricos, CSIC.

SANTOS , María-Cruz (2012): Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”.Sttutgart: Editorial Académica Española.

‘Las doce pruebas de la inexistencia de Dios’, obra de Sébastien Faure traducida por Pestaña

Las doce pruebas de la inexistencia de Dios’, obra del pedagogo, escritor y filósofo anarquista Sébastien Faure, es una conferencia originalmente de 1908 y que se publicó en Francia en 1914. Faure la repitió muchas veces y durante años por toda Francia, por lo que en 1912 encontramos ya un folleto de respuesta.

En España se publicó en la Biblioteca la Biblioteca Tierra y Libertad en 1916, y fue Ángel Pestaña, que vivió varios años en Francia y en Argelia (colonia francesa), quien la tradujo al castellano. Más tarde aparecerían tres ediciones más en la misma colección, así como otras en El Obrero Moderno, Acracia, Vértice, El Sembrador, La Revista Blanca y, de nuevo, Tierra y Libertad, que durante la misma Guerra Civil reeditó el texto en sus Cuadernos de Educación Social. También hay que destacar la edición en castellano de la Librería Internacional de París (1927).

Por su carácter científico, profundamente racionalista, y su original despiece de la doctrina cristiana, ‘Las doce pruebas de la inexistencia de Dios’ fue muy apreciado por las y los lectores obreros e intelectuales de todo pelaje, por lo que el libro fue uno de los títulos más populares de todo el movimiento editorial libertario, alcanzando la exorbitante cifra de al menos 300.000 ejemplares vendidos hasta el año 1939.

Fuentes:

CIVANTOS URRUTIA, Alejandro (2015), Leer en rojo. El libro popular antiautoritario y de izquierda (1917-1931) [tesis doctoral]. Universidad de Granada. Disponible en https://hera.ugr.es/tesisugr/2479210x.pdf

SORIANO JIMÉNEZ, Ignacio (2016), L’anarquisme a Tarragona (1917-1924). Formós Plaja i Carme Paredes. Tarragona: Publicacions de la Universitat Rovira i Virgili.