Joaquim Cid, un sindicalista català als camps de concentració del nazisme

Ser Histórico

(Haz clik aquí para leer el texto en castellano)

El ple de l’Ajuntament de Benifallet (Baix Ebre, Tarragona) aprovà recentment participar en el projecte Stolpersteine ​​del Memorial Democràtic de Catalunya, que consisteix en la col·locació de llambordes commemoratives de les víctimes del nazisme, i es disposa a fer un homenatje a quatre veïns del municipi que van patir els rigors dels camps de concentració.

Entre ells trobem Joaquim Cid Passanau, president del Comitè Català d’Ajut a Euskadi durant la Guerra Civil i actiu col·laborador de la resistència basca contra el primer franquisme, qui va ser internat en el poc conegut camp de Norderney, situat a l’illa normanda de Aurigny, evacuada pels britànics després de la caiguda de França en els primers compassos de la Segona Guerra Mundial i ocupada pels alemanys l’estiu de 1940.

Joaquim Cid. Arxiu familiar Molière-Cid

Tot i que la majoria de documents situen el seu…

Ver la entrada original 1.313 palabras más

Pedro Corrons Cortés

Fuente: El Pueblo, Valencia, 1937.

Ferroviario de la CNT (? – Barcelona 1942). Representante de la Sección ferroviaria de Barcelona en el Congreso ferroviario de Madrid el 16 de agosto de 1932; del Comité de Relaciones de Ferroviarios en el Congreso Regional de Trabajadores de Catalunya celebrado en marzo de 1933 en Barcelona; y de los ferroviarios en el Congreso extraordinario de la FNIF en Madrid, en julio de 1933.

Siguiendo a Ricard Fornells, se afilia al Partido Sindicalista. Llegó a ser su Secretario General, elegido en el Pleno Regional de septiembre de 1937. Y el 31 de octubre de 1938 fue nombrado miembro del Comité Ejecutivo del PS.

Según el testimonio de Eduard Pons Prades, durante la huida de miles de personas
en dirección a la frontera francesa, tras la caída de Cataluña, lo encontramos entre algunos destacados militantes de la Agrupación de Barcelona (Ricard Fornells, José Marín y Celso Vallejo) que pretendían desligarse de los compromisos con el Frente Popular y quedarse en España acogiéndose a la proclama del general Franco que aseguraba que nada debían temer quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre.

Estos militantes reacios a abandonar España fueron los mismos que meses después abandonaron los campos de concentración franceses arrastrando con ellos a tres centenares de exiliados para regresar y colaborar con la Organización Sindical franquista. Así se puede leer en el anexo de un documento firmado en Francia por Fornells en diciembre de 1940, mediante el cual delegaba en Corrons las gestiones oportunas para llevar a cabo la repatriación de sus “amigos y antiguos correligionarios” (Paz, 2001, p.60). Éstos aparecen divididos en cuatro categorías: entrados en España, desaparecidos, para repatriar y expulsados por indisciplina; y constan cuatro direcciones para contactar con ellos en Barcelona y unas cuantas más para Perpiñán y Sabadell. Una de las de la Ciudad Condal es la del domicilio de Fornells, el segundo piso de la calle Wad Ras.

Corrons fue avisado por compañeros de que la red de repatriación era una patraña. Aun así, confió en Fornells y regresó a Cataluña a comprobar lo que sucedía. Pasó la frontera con un pasaporte emitido por el consulado español en Perpiñán, pese a lo cual fue arrestado nada más llegar en la Estación de Francia por la policía y encerrado en los sótanos de la Jefatura de Policía de Barcelona. Murió al poco tiempo, en la cárcel, a causa de una tuberculosis avanzada.



Fuentes:

– Íñiguez, Miguel (2008):  Enciclopedia histórica del anarquismo español. Asociación Issac Puente, Vitoria.

– Paz, Abel (2001): CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo.


– Pons Prades, Eduardo (1974): Un soldado de la República. (Itinerario ibérico de un joven revolucionario.) Madrid: G. del Toro.


– Romero Martín, Juanjo: “Pere Corrons”, en Martínez de SAS, Mª Teresa y Pagès Blanch , Pelai [coords.] (2000), Diccionari biogràfic del moviment obrer als Països Catalans. Edicions de l’ Abadia de Montserrat, Barcelona, .


http://www.estelnegre.org/documents/martinezespinosa/collectivitzacions.pdf

La Vanguardia, 7.IX.1937

La Libertad, 1.X.1938.

Celso Vallejo Colet

También Golet. Carpintero anarcosindicalista. Nacido en Pons (Lleida), el 24-9-1893. Hijo de Valentín y Dolores, residió en 3er piso de la calle Tigre, nº 17.

Detenido el 9 de agosto de 1923 por un atraco junto a otros 5 compañeros (LVG, 10.VIII.1923, p. 14).  El 5 de octubre de 1923 vuelve a ser detenido junto a otros sindicalistas, entre ellos Saturnino Meca (LVG 5.X.1923, p. 4). Según la policía francesa, fue detenido también por sabotajes, huelgas y posesión de armas, y años más tarde se adhirió a la Federación Anarquista Ibérica (FAI)[1].

El 18 de julio de 1936 vivía en la calle Socorro nº 8-bajos de Sants (Barcelona). Presidente de la Agrupación local barcelonesa del PS. Da una conferencia por radio el 9 de diciembre de 1936 titulada “Afirmaciones” (LVG, 9.XII.1936, p. 4). A comienzos de 1937 pasa a presidir el Comité de Barcelona y el de la Federación catalana, ahora unificados[2]. Preside la primera sesión del Congreso Regional del PS de Cataluña, celebrado el 22 de mayo de 1937 en la sede sindicalista de la calle Puertaferrisa (LL, 22.V.1937). Vicepresidente de la Cooperativa Puertaferrisa, fundada por el PS (Santos, 2012, p. 466) y contador de la Federación de cooperativas de Cataluña por la comarca de El Barcelonés (LVG, 24.VIII.1938, p. 6).

Abandona España en enero de 1939, tras la caída de Cataluña, junto a otros miembros del partido. Según Eduard Pons Prades, se alineó con el grupito de la Agrupación local de Barcelona (Ricard Fornells, José Marín, Pere Corrons…) que pretendía desligarse de los compromisos con el Frente Popular y quedarse en España acogiéndose a la proclama del general Franco que aseguraba que nada debían temer quienes no tuvieran las manos manchadas de sangre, lo cual creó un conflicto entre compañeros en la localidad de Garriguella (Girona). Fue tal la trifulca que se formó, que José Robusté, a la sazón Inspector General de Evacuación y uno de los líderes del partido, les espetó: “Si vuelvo a oír una palabra sobre este asunto, os pondré a todos de cara al paredón”(Pons Prades, 1974, p. 319).

Estos militantes reacios a abandonar España –sigue Pons Prades— fueron los mismos que meses después abandonaron los campos de concentración franceses arrastrando con ellos a varias decenas de exiliados para regresar y colaborar con la Organización Sindical franquista. Vallejo y otros compañeros frecuentaron la embajada y el consulado español en Perpiñán para solicitar documentación que les permitiera entrar en España[3]. Fue detenido al entrar en Cataluña desde Francia por la frontera de Portbou, el 2 de agosto de 1941. Portaba salvoconducto expedido pocos días antes por el Cónsul español en Perpiñán y debía presentarse a las autoridades. Permaneció encerrado en la Prisión Celular de Figueres hasta finales de septiembre, cuando pasó a la Modelo de Barcelona[4]. Fue juzgado en consejo de guerra sumarísimo en 1942 y condenado a 14 años de reclusión temporal.

Fuente: Expdte. de frontera e investigación de Celso Vallejo Colet. ANC, AHG170-478-T2-34186.

Pons Prades fue cambiando de opinión respecto a ellos. En el informe que elaboró durante una visita clandestina a España, a finales de 1944, para el Comité Nacional del PS, instalado en Toulouse, se puede leer:

En Cataluña (Barcelona, Sabadell, Mataró, Gerona) me entrevisté con Fornells, Clará, Vallejo, Marín, Corrons (…) Aquí, como ya es sabido, varios compañeros se prestaron a colaborar con los Sindicatos Verticales –sin sacar provecho de ello personal, me consta— y la experiencia fue casi nula. Con lo de la colaboración consiguieron sacar de las cárceles a varios compañeros y esto es lo único positivo, que pagaron con el estigma de traidores. Fornells, Corrons y Vallejo volvieron a dar con sus huesos en la cárcel, ya que algunos de los soltados de la cárcel aprovecharon la ocasión para marcharse a Francia. Y otros se camuflaron… Porque en la cárcel, aunque no estuvieses condenado a muerte, se corre el peligro de que una madrugada se presente una patrulla de falangistas y te lleve al campo de la Bota.[5]

En cambio, años más tarde vinculará la trama con su negativa a abandonar España al caer Cataluña, dando a entender que por entonces ya habrían traicionado sus principios al contactar con el enemigo (1974, pp. 319-320).


Bibliografía

ÍÑIGUEZ, Miguel (2008), Enciclopedia histórica del anarquismo español. Vitoria: Asociación Isaac Puente.

PAZ, Abel (2001), CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado franquista. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo.

PONS PRADES, Eduard (1974), Un soldado de la República. Itinerario ibérico de un joven revolucionario. Madrid: G. del Toro.

SANTOS, María-Cruz (2012), Ángel Pestaña “Caballero de la Triste Figura”. Stuttgart: Editorial Académica Española.

Webgrafía

Combatietes.es. Disponible en: https://www.combatientes.es/ListadodeProcedimientosTMT3BarcelonaV.htm (consulta: 26-1-2020).

Hemerotecas

Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España (La Libertad). Disponible en: http://www.bne.es/es/Catalogos/HemerotecaDigital/

Hemeroteca digital de La Vanguardia. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/hemeroteca

Archivos

Arxiu Nacional de Catalunya. Centro Documental de la Memoria Histórica.


[1] Catálogo de anarquistas extranjeros (españoles). Archive Dép. Isère (Grenoble), serie M, año 1939. En ÍÑIGUEZ, 2008, p. 1756.

[2] Circular de la Federación Catalana del PS, 28-1-1937. Centro Documental de la Memoria Histórica, PS_BAR_C1470_Exp008

[3] Expdte. de frontera e investigación de Ricardo Fornells Francesc. Arxiu Nacional de Catalunya (ANC), AHG170-478-T2-29264; expdte. de frontera e investigación de Celso Vallejo Colet. ANC, AHG170-478-T2-34186.

[4] Expdte. de frontera e investigación de Celso Vallejo Colet. ANC, AHG170-478-T2-34186; PAZ, 2001, pp. 59-60.

[5] PONS PRADES, Eduard: “Informe para el Comité nacional del Partido Sindicalista (tras mi viaje clandestino a España [14-10-1944/ 11-11-1944])”. ANC, ANC1-892-T-124.

Ramón García

Contador de la cooperativa Puertaferrisa, creada en 1937 por el PS. Participó en el Congreso Regional de la Federación Catalana del PS celebrado en mayo de ese mismo año, donde intervino en la sesión de tarde del tercer día –sesión VI– para leer un informe sobre Industria, criticado por el compañero Salvá por dirigismo estatal. Y en febrero de 1938 fue nombrado Secretario de Cooperativas del Comité Nacional del PS.

Fuentes:

– LVG, 25-5-1937, Barcelona, p. 5.

– “Cooperativa del PS”, Mañana, 27.XI.1937, Barcelona, p. 2.
LVG, 3-2-1938, Barcelona, p. 4.

Josep Maria Bertran de Quintana (1884 – 1960), el juez de los cementerios clandestinos durante la Guerra Civil.

José María Bertran de Quintana (Sant Gervasi de Cassoles, Barcelona, 1884 – México, 1960), secretario político de Lluís Companys, abogado, juez, masón, escritor en la prensa de los años 30 y destacado político catalán durante la Segunda República, con un papel relevante en la proclamación de la República Catalana (1931) y, posteriormente, como regidor en el Ayuntamiento de Barcelona. Fue nombrado juez instructor encargado de las investigaciones sobre la violencia en la retaguardia catalana de la República con el sumario llamado de los cementerios clandestinos durante la Guerra Civil.

Nació en el seno de una familia de tradición militar bien relacionada con la burguesía catalana. Estudió en el colegio Sant Agustí de Barcelona y el bachillerato en el Institut Girona hasta 1897, año en que comenzó Derecho en la Universidad de Barcelona. Sin embargo, no solicitó el título hasta 1934; se dedicó a los negocios y residió en Francia y en México, donde fue secretario general de la Cámara de Comercio española hasta 1927.

Poco antes de la proclamación de la II República española, fue uno de los fundadores de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Tuvo un papel relevante en la proclamación de la República catalana: salió al balcón presidencial del Ayuntamiento junto a Companys, Garay y Opisso i Battestini, y colaboró en la redacción del documento que leyó Macià desde el balcón del entonces palacio de la Diputación.

Fuente: Facebook, Barcelona Anys Trenta/ Twitter @Julia705Julia.

Hombre de ideas progresistas, federales, pacifistas y laicistas, fue elegido regidor del Ayto. de Barcelonan en las filas de ERC, desde donde llevó a cabo una importante tarea de mejora de barrios, cultura e investigación de las irregularidades económicas que se habían detectado en los ejercicios anteriores. Sin embargo, rodeado de compañeros sin experiencia política, como él, fue alejándose del partido por desavenencias internas y por la fascistización de los ‘escamots’, rompiendo definitivamente con la formación nacionalista en octubre 1933.

Miembro y, más tarde, Presidente del Comitè Català contra la Guerra (CCCG), se opuso a la construcción del monumento dedicado a los voluntarios catalanes de la Gran Guerra y propuso invertir las 60.000 pesetas del proyecto en becas para los hijos de los voluntarios.

En el CCCG entra en contacto y colabora con Ángel Pestaña. Se afilia al PS y a la CNT, colabora en su prensa y consta su participación en un acto público realizado en septiembre de 1935. A partir de 1936, encontramos a Bertran en mítines y conferencias del PS, presencia incrementada con el estallido de la Guerra Civil y durante los primeros meses del conflicto.

Durante el golpe de Estado de julio del 36 en Barcelona, forma parte del Consejo Ejecutivo del PS que trata de coordinar a sus militantes y encabeza la asesoría jurídica del partido dedicada a legalizar las incautaciones realizadas al calor de la revolución. A propuesta del partido, pocos días después fue elegido miembro de la Oficina Jurídica de Girona, cargo que ocupó hasta noviembre de 1936. Entonces fue nombrado juez y magistrado titular del Juzgado Popular Local de Barcelona nº 15, pasando más tarde a la presidencia del Tribunal Industrial de Barcelona.

En mayo fue el responsable de abrir un sumario para investigar y descubrir los crímenes cometidos en la retaguardia catalana durante los meses revolucionarios, llamado ‘de los cementerios clandestinos’ durante la Guerra Civil, lo cual le comportó asumir un importante papel como juez preocupado por la aplicación de la ley. Fue un trabajo que enseguida dio buenos resultados, en un ambiente en que la Generalitat y la República se esforzaban por recuperar el control político, arrinconando a la CNT, y además se pretendía mejorar la imagen de la España leal en el plano internacional. Se abrieron fosas en Molins de Llobregat (de Rei), Roses de Llobregat (Sant Feliu), Montcada i Reixach, Prat de Llobragat; Sitges, Les Corts, Tarrassa, Vilanova i la Geltrú, Olot, Barcelona, l’Escala y catorce municipios más. El problema surgió cuando se demostró que los crímenes salpicaban también a las otras organizaciones políticas; el punto de inflexión fue la detención de 5 militantes del PSUC, uno de ERC, otro de Estat Català, junto a otros del POUM y de la CNT, relacionados con los asesinatos de Sitges. Hombre incómodo, pues, su labor concluyó en diciembre de 1937 con el siguiente balance final: pese a haber exhumado a 2073 víctimas, los casos pasaron a los tribunales populares, los cuales absolvieron al 94% de los imputados; sólo procesaron a 175 personas, de los cuales encarcelaron a 128, absolvieron a 32 y pusieron en libertad condicional a 15 (Dueñas, Solé, 2012: 119). Un resultado que resultó vergonzoso para los antifascistas y demasiado corto para los vencedores.

A nivel político, destaca su participación en el Congreso Regional del PS de Cataluña, celebrado en Barcelona en mayo de 1937, donde elaboró y leyó un informe sobre Justicia que fue criticado duramente por un compañero por conservador y por no subsanar las arbitrariedades de la Justicia histórica.

Sesión de clausura del Congreso Regional del PS de Cataluña, teatro Poliorama, Barcelona, 23-5-1937. Preside, en el centro, Josep Robusté; Pestaña, a la derecha, y José Sánchez Requena a su lado. También aparecen Pere Corrons, Vicenç Tarradell, Vicente Lliso y José Andreés Oliva.

Bertran volvió a su puesto de presidente del Tribunal Industrial de Barcelona, pero el estrés y el cansancio le provocaron astenia y bronquitis crónica y tuvo que dejar la actividad. Su participación política en la República le supuso el exilio a Francia, donde entró en enero por Le Pertús para dirigirse a Saint-Sulpice (Midi-Pyrénées), donde pudo sobrevivir un tiempo dando clases de castellano. Con la guerra europea, fue llevado al campo de prisioneros de Vernet d’ Ariège (Tarn) y después al de Noé (Haute-Garonne), hasta terminar en el sanatorio de La Guiche por haber contraído la tuberculosis. En 1942 pasó a México, donde la salud no le acompañó y apenas pudo trabajar, teniendo que solicitar numerosas ayudas a las organizaciones republicanas del exilio. Murió el 5 de febrero de 1960.

Masón de la logia Lealtad entre 1932 y 1934, adquirió el rango de orador adjunto. Escribió, entre otras publicaciones, en L’Opinió, El Diluvio, La Humanitat y El Sindicalista.

Fuentes:

– “Congreso del Partido Sindicalista. Sesión de la tarde.”, La Vanguardia, 23.V.1937, Barcelona, p.5.

– Informe del Comité Regional en el Primer Congreso de la Federación Catalana del PS. Centro Documental de la Memoria Histórica. PS-BARCELONA, 1470, 3.

– Oriol Dueñas y Queralt Solé (2012), “El juez Josep Maria Bertran de Quintana (1884-1960): compromiso político y cementerios clandestinos”, revista Hispania, 2014, vol. LXXIV, nº. 246, enero-abril, págs. 151-176. En http://hispania.revistas.csic.es/index.php/hispania/article/view/423 (consulta: 18-11-2019).

– Oriol Dueñas y Queralt Solé (2012), El jutge dels cementiris clandestins: Josep Maria Bertran de Quintana, 1884-1960. Barcelona: Gregal.

Ramón Baró Bosch (1909-?)

Anarcosindicalista del Sindicato de la Madera de la CNT.

Ramón Baró, 31-1-1938.

Nacido en Baronia de Rialb (Lleida) en 1909, residió durante muchos años en la calle Salmerón, 53 – 1º, de Barcelona.

Durante la Guerra Civil fue comisario del 266 Batallón de la 67ª Brigada Mixta.


Fue elegido secretario de Propaganda y Organización del PS de la Federación catalana del PS el 2 de febrero de 1938. .


Fuentes:

La Vanguardia, 3-2-1938, Barcelona, p. 4.

– Listado de Delegados Políticos del Ejército de la República. En http://www.combatientes.es/RelaciondeDelegadosPoliticos.htm (cosultado el 25-10-2019).

– Circular de la Federación catalana del PS, Barcelona, 4-2-1938. CDMH_PS_BAR_C1470_Exp. 008.

– PONS PRADES, Eduard (1974): Un soldado de la República. Madrid: G. del Toro, p. 156.

Ricardo Fornells (1895–1950), un veterano sindicalista al servicio del franquismo.

Ser Histórico

La vida de este prestigioso militante anarcosindicalista es un caso bien documentado de colaboracionismo con el bando ganador de la Guerra de España. Este vidriero y maestro de escuela, exiliado en Francia en 1939, fue uno de los organizadores de una trama de repatriación para todos aquellos que, para evitar las duras condiciones de vida enlos campos de concentración franceses que les había “acogido”, estaban dispuestos a integrarse en la Organización Sindical franquista.

UNA VIDA DE LUCHA

Ricardo Fornells Francesch (Barcelona, 1895–1950) era hijo de Raimunda y de Miguel. Tuvo la suerte de poder estudiar y cursar algunos años de Magisterio. Inteligente y buen orador, en 1914-1915 destacaba ya como prolífico publicista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Por aquel entonces sustituyó a Jaime Aragó como maestro y secretario del Sindicato de La Pobla de Cérvoles (Lleida), tareas que lo llevaron a la cárcel.

En agosto de…

Ver la entrada original 3.740 palabras más

Enrique Rueda, “Rodín”

Enrique Rueda López, veterano cenetista del Sindicato de la Metalurgia de Barcelona, Sección lampistas.

Según Íñiguez era andaluz. Aunque pronto se trasladó a Barcelona, donde aprendió y usó el catalán habitualmente. También se integró en la lucha obrera de la ciudad; fue uno de los organizadores de la huelga de metalúrgicos de Barcelona acontecida en 1910.

En 1912 lo encontramos en el Centro Obrero de la calle Ponent. Buen orador, participó en el gran mitin pro presos junto a Eduardo Barriobero, Bru Lladó y otros confederales. El 8 de agosto del año siguiente 1913 habló en un mitin en Sabadell con motivo de la huelga del ramo textil, así como en otros acontecidos en Terrasa, Manresa, etc.

Desde mediados de 1916 hasta marzo de 1917 fue miembro del Comité Regional de la Confederación Regional del Trabajo de Catalunya (CRTC), cuyo secretario era Francesc Miranda. Cayó preso en 1916, pero al año siguiente lo encontramos de nuevo mitineando.

En el entorno de Ángel Pestaña, participó en el comité organizador del Congreso de Sants, en 1918, en que representó a los lampistas de Barcelona. Participó en su mitin final junto a Seguí, Pestaña y Ricard Fornells, subrayando la importancia de la mujer en el movimiento obrero.

En enero del año siguiente fue otra vez detenido a causa de la huelga de La Canadiense y trasladado al acorazado Pelayo. En 1920 lo encontramos en reuniones clandestinas en Barcelona en favor de la huelga de diciembre. Tomó parte entonces en el Pleno regional de Sindicatos organizado en la ciudad para discutir medidas que contrarrestaran la represión, donde se opuso enérgicamente a la propuesta de la Delegación de Badalona que planteaba la posibilidad de que cada vez que se asesinara a un militante de la CNT se secuestrara a cinco personalidades importantes de la población afectada. Al iniciarse el período represivo contra la CNT encabezado por Martínez Anido, en noviembre, volvía a ser miembro del Comité Regional del CRTC. A finales de año es deportado en el barco Giralda, que parte desde Barcelona a La Mola de Mahón (Menorca), junto Salvador Seguí, “El Noi del Sucre”, y 34 presos más.

Liberado, decidió apartarse de la lucha sindical y poco después se afilió al Partido Federal. Se presentó a las elecciones municipales de abril 1931 como candidato por el barrio de La Torrassa (L’ Hospitalet de Llobregat), saliendo derrotado. Repitió como candidato en las siguientes elecciones, pero desechó el proyecto al ser abucheado en diferentes actos y recibir una paliza por parte de un grupo de obreros.

Se adhirió al pestañismo. Cuando estalló el golpe de Estado de julio de 1936 se alistó en las milicias del PS y marchó al frente de Aragón en la Columna Medrano. Regresó a Barcelona en septiembre desde el frente de Huesca.

Imagen de cabecera. Acompañando a Pestaña en una visita al President Companys a finales de junio de 1937, durante la crisis de gobierno de la Generalitat. No tenemos la certeza absoluta de que sea él, pero es muy probable que así sea.

En enero de 1937, cuando se refunda el Comité Local del PS con el Regional, pasará a ser su vicepresidente. Acompañó a Pestaña en una visita al President Companys a finales de junio de 1937, durante la crisis de gobierno de la Generalitat (foto). Ese año también fue redactor, administrador y director accidental de los periódicos voceros del PS en Cataluña: Hora Sindicalista y, su sustituto desde agosto, Mañana. En la portada de la primera edición de este último firmó un apasionado artículo titulado Yo acuso, en que denuncia a los generales sublevados como responsables de la guerra.

Colaboró también en las publicaciones La Voz del Pueblo de Tarrassa (1913),  El Obrero Moderno de Igualada (1917-1918) y Solidaridad Obrera de Bilbao (1920). Además, es autor de la novela social Memoria de pecado (1937), prologada por su amigo Pestaña.

Encarcelado tras la guerra, el 11 de abril de 1940 pasó a disposición del Tribunal de Responsabilidades Políticas de Barcelona.

FUENTES

– “Congreso del Partido Sindicalista. Sesión de la tarde”, La Vanguardia, 23-5-1937, Barcelona, p. 5.

– “El Partido Sindicalista en el frente”, La Vanguardia, 13-9-1937, Barcelona, p. 2.

“Informes sobre militantes de partidos políticos y sindicatos”. Archivo Histórico Nacional. FC-CAUSA_GENERAL, 1586, Exp.7.

– Memoria del Comité regional de Cataluña presentada en el Primer Congreso de la Federación Catalana del Partido Sindicalista. Centro Documental de la Memoria Histórica. PS-BARCELONA, 1470, 003.

– Circular del Comité de la Federación catalana del PS firmada por Francesc Callol a Enrique Rueda. Centro Documental de la Memoria Histórica. PS-BARCELONA, 1470, 008.

– BUENACASA, Manuel (1977): El movimiento obrero español, 1886-1926. Historia y crítica. Madrid: Júcar.

– ÍÑIGUEZ, Miguel (2008): Enciclopedia histórica del anarquismo español, vol. II. Vitoria: Asociación Isaac Puente.

– MANENT I PESAS, Joan (1976): Records d’un sindicalista llibertari català. Edicions Catalanes de París.

-PAGÉS BLANCH, Pelai: “Enric Rueda i López, Rodín”, en PAGÉS BLANCH, Pelai; MARTÍNEZ DE SAS, María Teresa [coords.] (2000): Diccionari biográfic del moviment obrer als Països Catalans. Barcelona: Universitat de Barcelona y Publicacios de l’abadia de Montserrat.

–  SANTOS SANTOS, María-Cruz (2012). Ángel Pestaña, Caballero de la Triste Figura. Sttutgart: EAE.

– Diccionari de Sindicats, Sindicalistes i de la Història del Moviment Obrer de Catalunya (dels orígens fins l’any 1939). En http://www.veuobrera.org (consulta: 26-5-2019).

Dos víctimas de los campos nazis: José Calvet y Tomás Bargés

En estos días en que las banderas, que todo lo envuelven, han tapado un homenaje de la Generalitat de Catalunya a las víctimas deportadas a Mauthausen, me han venido a la cabeza unos cuantos sindicalistas de Pestaña que pasaron por los campos nazis: Benigno Bejarano, Joaquín Cid, etc.

Menos conocidos son dos hombres que formaron parte del equipo de la Inspección General para la Evacuación de Heridos de Guerra junto a José Robusté, Francisco Gómez de Lara y Eduard Pond Prades, entre otros, y que logró evacuar a más de 10.000 enfermos, de un total de 20.000, desde los Hospitales de Sangre y de Campaña de Cataluña hasta la frontera francesa.  Pons Prades los cita en la mayoría de sus escritos; no quería que sus nombres se perdieran en el olvido:  Tomás Bargés Piñol y José Calvet Febrer.

En su recuerdo.

TOMÁS BARGÉS PIÑOL

Tras la toma de Siétamo, tras el coronel Villalba.

Natural de Monistrol de Montserrat (Bages, Barcelona).

Cuando comenzó el golpe de Estado de julio de 1936, fue uno de los jóvenes libertarios que se alistó en las milicias. El 27 de julio se marchó a Aragón junto a otros compañeros de partido para unirse a la columna del capitán de Artillería Eduardo Medrano. Entre ellos estaba José Robusté, futuro comisario general de la unidad, con quien coincidió de nuevo en el hospital La Alianza de Barbastro, adonde fueron trasladados por heridas tras la toma de Siétamo (Huesca), los días 4 y 5 de agosto de 1936. 

En el extremo izquierdo de la imagen, mientras el comandante Medrano informa al coronel Villalba de los detalles de la toma de Siétamo.

De vuelta en Barcelona participó en labores del partido, en concreto en una Asesoría Jurídica encargada de dar forma legal a las incautaciones. Lo encontramos también en el Congreso Regional del PS de Cataluña, celebrado en mayo de 1937.

A finales de 1937 Robusté fue nombrado subcomisario general de guerra en sustitución de Pestaña, gravemente enfermo, y Bargés se convirtió en su ayudante. ¡Y vaya si lo fue! Una noche, luchando de nuevo en el frente, aquél quedó herido en zona enemiga y fue rescatado por Tomás. También intervino en la liberación de Pons Prades, a punta de pistola, de su cautiverio en un chalet del SIM (inteligencia militar).

Tras terminar las labores de evacuación de heridos hasta la frontera francesa, pasó al país vecino. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial se enroló en el XIV Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera del Ejército francés, donde fue nombrado oficial de morteros, operando en la región de Lorena, al oeste de la conocida línea de defensa Maginot.

Allí cayó prisionero tras la ofensiva alemana del 10 de mayo de 1940. Fue internado en un oflag o campo de prisioneros para oficiales franceses, de donde intentó escapar varias veces. Después fue trasladado al stalag o campo de prisioneros de Rawa-Ruska, en Ucrania, de donde desapareció.

JOSÉ CALVET FEBRER

José Calvet Febrer.

Nació en Benicarló (Castelló) alrededor de 1914.

Cuando empezó la Guerra Civil se marchó voluntario a Aragón. Según su hermana, no pertenecía entonces a ningún partido político, sino que su afiliación al PS fue gracias al contacto con Medrano y Robusté en la zona de Siétamo. Sin embargo, en los primeros compases del conflicto encontramos a un Calvet, de Benicarló, organizando una columna de la CNT-FAI para defender la zona y, llegado el caso, atacar Teruel, e intercambiando armas y municiones con militantes del PS llegados desde Barcelona.

Pasó por la Escuela de Guerra de Pins del Vallés (Barcelona), de la que salió con el grado de teniente. En la batalla de Teruel ascendió a capitán por méritos de guerra. Fue herido a causa de un bombardeo aéreo.

Tras la batalla del Ebro acompañó al secretario general del PS, José Sánchez Requena, en su viaje de regreso a Valencia por carretera.

Refugiado en Francia al terminar la guerra, se alistó en un Batallón de Marcha y luchó en la campaña contra los alemanes en 1939-1940. Hecho prisionero en junio, y tras pasar por varios campos franceses y alemanes, fue llevado al campo de Mauthausen (Austria). Quienes estuvieron con él afirmaron que era una persona alegre, optimista y solidaria; pero, mal curado de sus heridas de la Guerra de España, no soportó las malas condiciones de la reclusión y enfermó. Por ello fue trasladado por los SS, como el resto de prisioneros que caían enfermos, al komando (unidad de trabajo) del campo de concentración de Gusen I, anexo al campo principal de Mauthausen, donde murió el 15 de enero de 1942 a los 28 años de edad.

En 2016 el Ayuntamiento de Benicarló y la Asociación Amical de Mauthausen le rindieron un homenaje en su localidad natal.

José Calvet, a la derecha, junto a un grupo de milicianos castellonenses.

FUENTES:

– “Congreso del Partido Sindicalista. Sesión de la tarde”, La Vanguardia, 23-5-1937, Barcelona, p. 5.

– “Lista de valencianos deportados a campos de concentración nazis”, en #15MPEDIA. Disponible en https://15mpedia.org/wiki/Lista_de_valencianos_deportados_a_campos_de_concentración_nazis (Consulta: 16-5-2019).

– “Memoria del Comité regional de Cataluña presentada en el Primer Congreso de la Federación Catalana del Partido Sindicalista”. Centro Documental de la Memoria Histórica. PS-BARCELONA, 1470, 3.


– PONS PRADES, Eduard (1974): Un soldado de la República. Madrid: G. del Toro.

– PONS PRADES, Eduard (1995): Morir por la libertad. Españoles en los campos de exterminio nazis. Madrid: Vosa.

– PONS PRADES, Eduard (2005): Realidades de la Guerra Civil. Mitos no, ¡hechos! Madrid: La Esfera de los Libros.

– PONS PRADES, Eduard: “Francia: tierra de asilo. Retirada de Cataluña: 23 diciembre 1938 – 10 febrero 1939”, en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Disponible en http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/literatura-y-cultura-del-exilio-espanol-de-1939-en-francia–0/html/ff70d45a-82b1-11df-acc7-002185ce6064_125.html (Consulta: 16-5-2019).

Pere Antoni Serrad i Beltran

Pedro Antonio Serrad Beltrán (Barcelona, 1953 – ibid., 2012?), trabajador de banca y Secretario federal del Partido Sindicalista en Cataluña durante los años de la mal llamada Transición. 

   En 1970 comienza a participar en la lucha antifranquista tomando parte en numerosos conflictos estudiantiles y laborales. En diciembre de 1976 se integra en el PS reconstituido en Barcelona entre veteranos (Josep Robusté principalmente) y nuevos adherentes. Poco después se afilia a la CNT, de donde será expulsado en 1978 por defender la autonomía sindical frente a las injerencias de los grupos anarquistas; entonces se afiliará a Unión Sindical Obrera (USO). Será primer candidato del PS por Barcelona en la elecciones generales de 1979.

En una entrevista publicada en La Vanguardia  afirmaba: “Catalunya no es una idea abstracta, sino una formación social en la que coexisten intereses antagónicos. La actual política catalana de unidad interclasista tan sólo favorece a los grupos económicos dominantes.”
 

Fuentes: 

– Pedro A. Serrad: “Reflexiones sobre las jornadas libertarias de Barcelona”, Diario de Barcelona, 11-8-1977, Barcelona, p. ?.
– “¿A quién y por qué votar? Partido Sindicalista”, La Vanguardia, 17-2-1979, Barcelona, p. 9.